He cogido mucho la aguja y el hilo, pero para hacer lo que menos me gusta: coger bajos de pantalones, repasar tooodos los botones de las batas escolares, coser rodilleras...
Pero siempre queda algo de tiempo para hacer lo que sí me gusta.
Primero forré una agenda para Glòria, una profesora que necesitaba diferenciar su agenda de la del resto de profesores.
Terminé también una bolsa para que la mamá de Júlia pueda llevar sus cosas a la guardería.
Y ayer por la noche empecé el Mistery quilt navideño que nos han propuesto Ana y Mar de Authen-tic.
¿Qué os parece la caja de luz que hizo mi marido?

