Hicimos una fiesta en casa, como las de antes, unas cuantas amigas, disfraces, bocatas de nocilla y ganas de pasárselo muy bien.
En la fiesta no podían faltar banderolas. Esta vez no eran de tela, las hice con cartulina y así me ayudaron a hacerla y de este modo se involucraron en la preparación de la fiesta.
Después de la merienda de rigor, llené la mesa con trocitos de tela y las herramientas necesarias para hacer broches.
Disfrutaron un buen rato rebuscando entre los montones de retales.
La tarde fue productiva, cada una se llevó un par de broches, aquí las tenéis con el resultado.
Se lo pasaron bien.
Primer fin de semana del curso y primera fiesta, empiezan fuerte ¿verdad?





